viernes, 8 de noviembre de 2013

El éxito 1

           Sensación de euforia. Me gusta sentirla, tanto por la razón sencilla de
haber ido vestida coqueta al colegio como de haber sacado algún diez. Me parece que el éxito inspira a hacer algo y así se hace con la alegría y el  pensamiento de que hay alguien que va a reconocer que se ha hecho maravillosamente porque se ha elaborado con interés.
Yo tengo esta sensación al sacar buena nota en los exámenes, haber hecho alguna redacción en Lengua que merece la pena, en un cumpleaños haber elegido la falda perfecta para la ocasión, al hacer manualidades o biografías que requieren fines de semanas enteros, al bailar, etc.
            Es extraño porque entre más trabajo costó o más duro fue realizar esa actividad, más es el éxito, aunque luego el resultado sea el mismo que el de una tarea más fácil.
            En resumen, el éxito es saber que el esfuerzo valió la pena.
 Autora: Mireya Sánchez Ojeda

       Todos nos preguntamos, ¿qué es el éxito? Lo puedes mirar desde diferentes puntos de vista. La mayoría de las personas creen que es muy fácil conseguirlo, pero no es así. El éxito es algo que se consigue con esfuerzo diario, voluntad máxima y confianza en tu persona.
Si confías en ti mismo te motivarás, llegarás a la aceptación propia y, poco a poco, irás consiguiendo lo que te propongas hacer, aunque en el camino no todo es coser y cantar, hay situaciones en las que te tropiezas con un bache inesperado, te caes, te levantas y aprendes de tus errores. Siempre con seguridad en ti mismo.
Después de haber conseguido confianza propia y de haberte estimulado para alcanzar lo que te has propuesto, estás preparada para agradar, de algún modo u otro, a los que están a tu alrededor. De esta manera, habrás logrado llegar a tu meta.
Pero recuerda algo muy importante, "aunque el recorrido sea difícil nunca te rindas" porque si no crees que puedes, nunca harás nada de lo que deseas hacer.
    Autora: Sara Florido Suárez.

     Si estudio mucho para los exámenes difíciles, suelo sacar buena nota. Mis profesores y mis padres se alegran de mi éxito.
            Cuando celebro mi cumpleaños invito a mis amigos al parque y nos lo pasamos muy bien. La última vez los invité a celebrar la fiesta en mi casa nueva y jugamos con globos de agua. Fue todo un éxito. No querían irse a su casa.
            En verano me uní a un equipo de fútbol. Todos creían que era muy malo, pero en el partido final marqué dos goles y ganamos la liga.
Autor: Samuel Vega Suárez

           La verdad es que me siento excitada por muchos motivos. Para empezar, por el colegio. El otro día mi profe de Lengua nos mandó a prepararnos un viaje que hubiésemos hecho para practicar la expresión oral. Tenía miedo porque pensaba que se iban a reír de mí. Pero me di cuenta de que no me quedaba otro remedio. Me lo estudié y lo practiqué. Al día siguiente lo expuse, me salió bien, eso sí, a mí lo que me pasa es que soy muy vergonzosa y eso me complica mucho las cosas. Aquel día comprobé que si me lo propongo, tendré mucho éxito en la vida. Y desde ese momento he tenido suerte.
     También tengo éxito en los estudios porque saco buenas notas.
    Saco buenas notas porque me esfuerzo, tengo voluntad y estudio. Me encanta aprender porque descubro cosas buenas que me van a servir de algo en el futuro. Cuando me van a decir la nota de los exámenes me pongo súper nerviosa, pero sé que voy a aprobar porque me lo he preparado.
     Si saco un ocho por ejemplo en Lengua, pienso que es porque se me da mal, pero no es por eso, significa que tengo que dedicarle más tiempo, de momento he seguido ese consejo y me ha ido bien, espero que a lo largo del curso me vaya así de bien. 

   Autora: Alexia Díaz Santana


jueves, 7 de noviembre de 2013

Lo que más me gusta.

Lo que me gusta a mí es una buena pregunta y las buenas preguntas tienen buenas respuestas. El gustarle a alguien algo es un agrado, un placer que se siente. Cuando eres feliz y estás contento, es cuando te complace algo.
A mí lo que más me gusta sin comparación alguna es tener amigos, personas que siempre están ahí para ayudarte, que te quieren, que te apoyan sea cual sea la situación, que no sabrías qué hacer sin ellos, eso es lo que a mí más me gusta.


Autor: David García Borrajo (6º Nivel de Primaria).

Cartagena de Indias. Colombia.

Estuve en la casa de Gabo, así llamaba familiarmente a Gabriel García Márquez su hermana.

Fue fácil.
Nos recibió ella porque el escritor estaba de viaje. No recuerdo el nombre de aquella mujer, sólo sus ojos profundos y su sonrisa complacida por la visita –¡veníamos de tan lejos!– y ofrecía su hospitalidad, invitándonos a limonada, a refrescos o a café. Todos estuvimos de acuerdo, café. Era por la mañana. Los ventanales, abiertos de par en par y la luz entraba a raudales en aquella estancia donde tal vez Gabo habría pasado horas pensando sus dos novelas escritas en Cartagena de Indias, Del amor y otros demonios y El amor en los tiempos del cólera.
La hermana colocó la bandeja en la mesita central y mientras repartía las tacitas y disponía el espacio, echaba la cabeza hacia atrás y suspiraba risueña regalando dulces con nombres atrayentes: pastelillos de ajonjolí, panderitos de yuca, fantasmas de merengue y caballitos de papaya.
Respiré profundamente e imaginé, sentado en el sillón que yo ocupaba en ese momento, a Eduardo Galeano, y me pareció escuchar las voces de otros poetas y escritores amigos que acudían al atardecer, con la fresca, con sus palabras guardadas en hojas impresas o en tarros de cristal o en latas de galletas inglesas, donde las exponían, las cambiaban, descubrían sus secretos, hablaban sobre las que más contenido o significado poseían, discutían sobre el alcance de unas u otras, las que más abarcaban, las cifradas –para mensajes escondidos–, las preferidas, las profundas; incluso rebuscaban para encontrar palabras desconocidas o para recuperar las que se habían perdido.
Me hubiese gustado haberle dejado un mensaje al escritor.
–Escritor, Gracias.
–Escritor, ¿tal vez pensó en otro final para Crónica de una muerte anunciada?
–Escritor, ¡me conmovió tanto su Relato de un náufrago o Cien años de soledad!
–Escritor, estoy emocionada porque usted supo elegir las mejores palabras, las adecuadas, las exactas, las más brillantes, las más estremecedoras, las que contenían resignación, miedo, esperanza, sutileza y delicadeza, desesperanza, amor, emoción, tensión, amistad, tristeza, soledad y silencio.
Autora: Julia Arnaiz Castro

Opinamos, opinamos y opinamos

Las consideraciones engañosas no duran, los que simulan ser buenos no disimularán mucho más, juzgamos lo que no sabemos, opinamos sobre lo que desconocemos y no sólo entre amigos, sino que somos capaces de imponernos sin documentarnos sobre acuerdos y desacuerdos y dictaminamos, numeramos proporciones y desproporciones –pero nada descubrimos–, sobre afectos y desafectos –los de otros–, de nada estamos seguros y opinamos, opinamos, opinamos –denunciamos nuestras limitaciones nosotros mismos– y seguimos hablando…, y luego está el cerebro de los tramposos creadores…
Me gusta escuchar a las personas moderadas y que su opinión sea firme y decidida, producto de sus acciones, de la reflexión y del conocimiento, y permanecer alejada de los excesos, de los presagios, de los que inmolan víctimas para enardecer a los incautos o por merecer algún favor a corto o a largo plazo, o de los que se creen poseedores de la verdad absoluta, o para oírse, simplemente.
Sentenciar con rectitud concierne a la magnanimidad. La echo de menos. 
¿Por qué un vicio origina pasiones más poderosas que una virtud? 


Autora: Julia Arnaiz Castro

sábado, 7 de septiembre de 2013

Poema para memorizar

Soñé que tú me llevabas

por una blanca vereda, 
en medio del campo verde, 
hacia el azul de las sierras, 
hacia los montes azules, 
una mañana serena. 
Sentí tu mano en la mía, 
tu mano de compañera, 
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva, 
como una campana virgen
de un alba de primavera. 
¡Eran tu voz y tu mano, 
en sueños, tan verdaderas!... 
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra! 



Autor: Antonio Machado

miércoles, 4 de septiembre de 2013

SONATINA


SONATINA
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor»


 Autor: Rubén Darío

domingo, 1 de septiembre de 2013

El correo electrónico (e-mail), la carta...

El correo electrónico (e-mail), la carta....
         Es importante seguir un orden en los textos; por eso, aprenderás que cuando escribas un correo o una carta, debes respetar los siguientes aspectos:
  1.  Saludo. Dónde te encuentras, con quién y por qué has hecho ese viaje.
  2.  Los días que vas a estar y qué itinerario vas recorrer. Destaca un paisaje con interés geológico  (origen volcánico, el Teide,  etc.) o un monumento, descríbelo y explicas quién lo hizo, y a quién está dedicado o si fue una celebración de algún acontecimiento ocurrido en  ese lugar (buscar información) en libros, enciclopedias, internet, agencias de viaje. 
  3. Costumbres del lugar: comidas, lengua, artesanía, fiestas típicas, bailes..., visitas por la tarde a zoos, parques naturales, paseos a caballo, practicar deportes determinados (rafting, escalada, patinar, skate, etc.), piscina del hotel donde puedes conocer a amigos, también podrías elegir un museo de alguna especialidad (científico, marítimo, aéreo...) o un estadio de fútbol (describirlo); también excursiones, acampadas...
  4.   Asistir por la noche al teatro (busca una obra de teatro, o una película), tal vez un concierto e indica la pieza musical que más te gustó.
  5. Despedida con saludos propios de la despedida, deseos de ver a los familiares, amigos, novias, novios,  o  de estar en tu casita, con tus olores, en tu mullida cama, con tus cosas, etc.
  6.  Firma.
  7.  P.D. (PostData). Va debajo de la firma. Indica que hay alguna información que se te olvidó anteriormente.